EL 13 DE MAYO – Crónicas de Gardeazábal

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Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

A más de una generación de colombianos del siglo XX nos enseñaron a cantar en coro: “El 13 de mayo la Virgen María bajó de los cielos a Cova de Iría. Ave, ave María”.

Fátima había sido una genial inspiración de la Iglesia Católica para contrarrestar el comunismo, el fenómeno ateo que venía creciendo desde 1920, cuando, finalizada la Primera Guerra Mundial, la revolución rusa permitió el ascenso al poder de los bolcheviques y la hoz y el martillo fueron entronizados para reemplazar las cruces de las doradas cúpulas de las iglesias ortodoxas cristianas.

La curia vaticana, con una visión futura mayestática, enarboló a la Virgen que se había aparecido un 13 de mayo a tres pastorcitos en un pueblito portugués y la convirtió en el gran símbolo contra el comunismo.

La tradición sobre estas apariciones de Fátima me la contaba una y otra vez, hasta no olvidarla jamás, la incansable católica de mi madre, mariana de tiempo completo.

Todos los episodios de Fátima ocurrieron en 1917. La primera aparición fue un 13 de mayo como hoy y, cierto o falso, o inventado a medias, conmovió a la opinión pública de entonces, ya que los tres niños —Jacinta, Lucía y Francisco— coincidían en narrar a quienes los oían que una señora luminosa se les había presentado encima de un arbusto, al pie del montecillo donde cuidaban las ovejas de sus padres.

Dice la tradición que la Virgen volvió a aparecérseles cada día 13 de los meses que faltaban hasta octubre, menos el de agosto, cuando los tres videntes estaban detenidos en una cárcel por alborotadores públicos y la aparición solo se dio el 19 de agosto, cuando, victimizados míticamente, salieron libres.

La última aparición fue el 13 de octubre y, desde allí, se irrigaron versiones, leyendas y testimonios sobre el carácter de la señora luminosa y sobre los secretos que les habría revelado a los niños.

Hoy, 13 de mayo, pienso en tantos devotos de Fátima y en los tantos otros que creen que será en un día como hoy que el mundo estallará.

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