Una nueva polémica sacude el panorama electoral colombiano luego de que auditorías técnicas conocidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) pusieran bajo cuestionamiento varios estudios divulgados por la firma Atlas Intel, incluida una encuesta que proyectaba a Abelardo de la Espriella como ganador en un eventual escenario de segunda vuelta presidencial. Diversos reportes periodísticos y documentos revisados por medios nacionales señalarían presuntas irregularidades metodológicas y posibles incumplimientos legales relacionados con la publicación de esos sondeos.
La controversia tomó fuerza después de que se conociera un informe citado por Infobae, en el que auditorías habrían advertido que algunos estudios difundidos por la encuestadora no cumplirían plenamente con los requisitos establecidos por la legislación electoral colombiana. Según la información publicada, existirían observaciones relacionadas con la metodología aplicada, el tipo de muestra utilizada y la forma en que fueron divulgados los resultados al público.
Uno de los estudios más cuestionados fue precisamente el que posicionó a Abelardo de la Espriella como vencedor en escenarios hipotéticos de segunda vuelta. La medición generó amplio impacto en redes sociales y en el debate político nacional debido a que sus resultados diferían considerablemente de otras encuestas publicadas por firmas tradicionales durante la campaña presidencial de 2026.
Medios como Cambio Colombia y El País América también reportaron que las auditorías entregadas al CNE habrían detectado reincidencia en prácticas consideradas irregulares dentro de algunos estudios atribuidos a Atlas Intel. Entre las observaciones conocidas se mencionarían presuntas inconsistencias técnicas y eventuales incumplimientos en los protocolos exigidos para sondeos electorales en Colombia.
La situación abrió un nuevo debate sobre la influencia de las encuestas en la opinión pública y en el comportamiento electoral de los ciudadanos. Analistas políticos han advertido que, en medio de campañas altamente polarizadas, los sondeos pueden terminar impactando la percepción de viabilidad de los candidatos y modificar las dinámicas de intención de voto, especialmente cuando son difundidos masivamente en plataformas digitales.
Abelardo de la Espriella había defendido públicamente en meses anteriores los resultados publicados por Atlas Intel y cuestionado otras mediciones electorales divulgadas en el país. En declaraciones recogidas por medios nacionales, el candidato aseguró que varias encuestas tradicionales presentaban sesgos políticos y que la firma investigada era una de las pocas que, según él, reflejaba correctamente el ambiente electoral colombiano.
El Consejo Nacional Electoral no ha emitido hasta el momento una decisión definitiva sobre el caso. Sin embargo, medios nacionales indicaron que las auditorías conocidas por el organismo recomendarían revisar detalladamente las operaciones de la firma y evaluar posibles sanciones administrativas en caso de comprobarse incumplimientos a las normas vigentes sobre estudios de opinión política.
La controversia ocurre en una etapa decisiva de la campaña presidencial colombiana, en la que las encuestas se han convertido en uno de los principales instrumentos de medición política y narrativa mediática. Expertos electorales han insistido en que la transparencia metodológica y la vigilancia institucional son fundamentales para preservar la confianza ciudadana en los procesos democráticos y en la información que circula durante las elecciones.













