La Selección Colombia sufrió una derrota 2-1 frente a Croacia en un partido amistoso disputado en Orlando, marcando un inicio complicado en la fecha FIFA de marzo y dejando interrogantes de cara a su próximo desafío internacional.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo comenzó el encuentro con una propuesta sólida y logró abrir el marcador gracias a un gol de Jhon Arias, quien capitalizó una jugada ofensiva que reflejaba el buen momento inicial del conjunto colombiano. Durante varios tramos del primer tiempo, el equipo mostró orden táctico y capacidad para competir ante un rival de alto nivel.
Sin embargo, la ventaja no se sostuvo. Errores defensivos permitieron la reacción de Croacia, selección que ocupa posiciones destacadas en el fútbol mundial y que supo aprovechar las falencias del rival para revertir el marcador. La remontada europea evidenció problemas en la concentración y en la solidez defensiva del equipo colombiano, aspectos que ya han sido señalados en encuentros recientes.
Previo al compromiso, el técnico Lorenzo había advertido sobre la dificultad del rival, al considerar a Croacia como “uno de los mejores equipos del mundo”. El desarrollo del partido confirmó ese análisis, con un conjunto europeo que mostró eficacia en momentos clave y mayor contundencia en la definición.
La derrota representa un llamado de atención para Colombia en un contexto de preparación exigente, especialmente por la cercanía de su próximo compromiso frente a Francia, uno de los equipos más competitivos del panorama internacional y liderado por figuras como Kylian Mbappé.
El cuerpo técnico deberá ajustar aspectos defensivos y mejorar la consistencia del equipo si pretende competir en igualdad de condiciones ante el conjunto francés. El siguiente amistoso se perfila como una prueba de alto nivel que permitirá medir la capacidad de reacción del grupo tras el revés sufrido ante Croacia.
Este resultado se suma al proceso de evaluación que atraviesa la Selección Colombia en su preparación internacional, donde cada partido representa una oportunidad para consolidar una idea de juego y corregir errores antes de compromisos oficiales.














