CÁNCER DE COLON – Crónicas de Gardeazábal

TotusNoticias

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

Tengo criterios muy sólidos frente a los tratamientos oncológicos y no quiero discutirlos en público, pero sí he guardado —y con el paso de los años ha crecido— un infinito respeto por todos los pacientes que, aferrados a la esperanza y decididos a demostrar que le ganan la carrera a la muerte, se someten a las torturas de un tratamiento de esos: quimios, radio, cirugías, dietas, angustias y otros oprobios.

Como tal, personalmente, esos seres humanos me parecen unos berracos y merecen toda mi admiración. Por eso, tal vez, cuando veo en campaña electoral como candidatos a la presidencia a Iván Cepeda y Roy Barreras, que hacen parte de ese grupo excepcional de seres humanos que batallan por seguir viviendo, prefiero meditar.

Al senador Cepeda le diagnosticaron en 2018 un cáncer de colon en fase temprana y fue sometido a una cirugía curativa y a los varios ciclos de quimioterapia que se recetan para tales casos. En enero de 2022 fue sometido a una nueva cirugía al detectársele metástasis en el hígado y a nuevos ciclos de quimio, más largos e invasivos. Se sabe que desde entonces mantiene un estricto seguimiento médico, por lo que, unido a las restricciones alimenticias, debe ser una tortura andar en campaña electoral y tener las ganas que muestra de ser presidente.

El otro candidato, el exembajador en Londres Roy Barreras, que es médico, fue diagnosticado de cáncer de colon o de vías digestivas en 2022, sometido a una cirugía en Nueva York en junio de 2023, de donde salió haciendo una declaración pública de que estaba libre de cáncer. Durante ese tiempo, y aun asistiendo como senador a las sesiones del Congreso, fue tratado con quimio y radio en la Santa Fe y, después de ello, escribió un libro, Bailando con la Muerte, narrando esta vivencia.

Son, pues, dos berracos que han domeñado la vida, enfrentado y soportado las maluquerías de esa enfermedad, y deben merecer el respeto de todos los colombianos; pero, por supuesto, también siembran la duda nacional.

Comparte este artículo