La actual Representante a la Cámara y candidata al Senado por el partido Centro Democrático, Marelen Castillo, salió al paso de las demandas instauradas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) que buscan anular su inscripción por una presunta doble militancia. A través de un pronunciamiento oficial difundido este martes, la congresista desestimó los argumentos jurídicos que pretenden inhabilitar su aspiración legislativa, asegurando que su actuación se ha ajustado estrictamente a la normativa electoral vigente.
La defensa de Castillo se fundamenta en la naturaleza de su vinculación política previa. La candidata aclaró ante la opinión pública que nunca ha ostentado la calidad de militante formal en ninguna colectividad política anterior, incluyendo la Liga de Gobernantes Anticorrupción, movimiento con el cual llegó a la vicepresidencia en la fórmula de Rodolfo Hernández. Según explicó, en el ordenamiento jurídico colombiano la militancia no es un hecho que se presuma, sino que requiere una afiliación «libre, expresa y registrada», condición que, según ella, nunca se materializó en su trayectoria previa.
Para sustentar su posición, la aspirante al Senado citó certificaciones emitidas por el propio Consejo Nacional Electoral, las cuales acreditarían que no figura en los registros oficiales como afiliada a ningún partido político antes de su ingreso al Centro Democrático. Este elemento probatorio es la pieza angular de su defensa, pues la figura de la doble militancia sanciona la pertenencia simultánea a dos colectividades o el cambio de partido sin la renuncia previa dentro de los plazos estipulados por la ley, situación que no aplicaría si no existió una afiliación primigenia.
Adicionalmente, Castillo invocó la jurisprudencia del Consejo de Estado respecto a la Curul de Oposición, escaño que ocupa actualmente en la Cámara de Representantes. La congresista recordó que el máximo tribunal de lo contencioso administrativo ha definido este espacio como un «derecho personal» que nace del voto directo de los ciudadanos en las elecciones presidenciales y no de una estructura partidista tradicional. Bajo esta interpretación, su llegada al Congreso fue producto de la voluntad de millones de electores y no de una militancia estatutaria que le impida ahora avalarse por otra fuerza política.
La candidata concluyó su intervención reafirmando su compromiso con la contienda electoral de 2026 y calificó la demanda en su contra como un obstáculo superable jurídicamente. Castillo aseguró que defenderá su derecho a ser elegida y la libertad política de los ciudadanos, confiando en que los magistrados del CNE fallarán a su favor al no configurarse los elementos constitutivos de la inhabilidad señalada por los demandantes.
















