En un giro significativo para las relaciones bilaterales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles haber sostenido una conversación telefónica con el mandatario colombiano, Gustavo Petro. El jefe de Estado norteamericano calificó el diálogo como un «gran honor» y anunció que se están adelantando los preparativos para un encuentro oficial entre ambos líderes en la Casa Blanca en un futuro próximo.
La llamada, que se produjo horas antes de la intervención de Petro en la Plaza de Bolívar, fue iniciada por el presidente colombiano con el objetivo de abordar directamente las tensiones recientes. Según el comunicado emitido por Trump en su red social Truth Social, Petro se comunicó para «explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos» que han marcado la agenda entre Washington y Bogotá en los últimos meses.
El presidente estadounidense destacó positivamente la disposición de su homólogo, subrayando que apreció tanto la llamada como el tono conciliador empleado durante la conversación. Este acercamiento marca un contraste evidente con la retórica de confrontación que había caracterizado las semanas previas, abriendo un nuevo canal de interlocución directa para resolver las diferencias estratégicas en la región.
Para concretar la visita oficial a Washington D. C., Trump informó que su Secretario de Estado, Marco Rubio, ya se encuentra coordinando los detalles logísticos y de agenda con el Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia. La reunión en el Despacho Oval se perfila como un escenario clave para redefinir los términos de la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad hemisférica bajo la nueva administración republicana.
Desde Bogotá, fuentes de la Casa de Nariño confirmaron que la comunicación duró varios minutos y contó con traducción simultánea. El presidente Petro, quien había convocado movilizaciones en defensa de la soberanía nacional, reconoció en su discurso posterior que el establecimiento de este contacto directo representa una oportunidad para evitar conflictos y restablecer el diálogo diplomático al más alto nivel.



















