La junta directiva del Real Madrid ha oficializado este lunes la destitución de Xabi Alonso como director técnico del primer equipo, una decisión precipitada tras la dolorosa derrota sufrida en la final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona. El club blanco ha optado por un cambio de rumbo inmediato al considerar que el proyecto deportivo no estaba cumpliendo con las expectativas trazadas para la temporada, culminando con la pérdida del primer título oficial del año 2026 ante su máximo rival histórico.
El encuentro decisivo, disputado en Arabia Saudita, evidenció carencias tácticas que la directiva, encabezada por Florentino Pérez, consideró insostenibles para la continuidad del entrenador tolosarra. Aunque Alonso llegó al banquillo merengue con un perfil prometedor tras su éxito en Alemania, la inconsistencia en el juego y la contundencia del marcador en el clásico de la final aceleraron su salida, marcando el fin de su ciclo en la Casa Blanca mucho antes de lo previsto contractualmente.
Uno de los puntos más relevantes de esta desvinculación es el aspecto económico. Según ha trascendido tras el anuncio oficial, la rescisión unilateral del contrato conlleva una liquidación millonaria a favor del estratega vasco. Al tener un vínculo vigente por varias temporadas más, el club deberá abonar la totalidad de los emolumentos pactados o llegar a un acuerdo financiero sustancial, una cifra que, aunque no ha sido desglosada públicamente por la institución, se estima en varios millones de euros debido a la alta cotización del técnico en el mercado internacional.
La salida de Alonso abre ahora un periodo de incertidumbre en el banquillo del Santiago Bernabéu justo en el ecuador de la temporada. Mientras el equipo regresa a España para retomar la competición liguera y la Champions League, la dirección deportiva trabaja a contrarreloj para cerrar la incorporación de un sustituto que pueda revertir la dinámica negativa y gestionar un vestuario golpeado anímicamente tras la final perdida. La «operación salida» de Alonso se convierte así en uno de los movimientos más costosos y mediáticos del fútbol europeo en el inicio de este año.















