Bajo la premisa institucional de que «la tecnología está al servicio de la vida», la Alcaldía de Medellín oficializó este 1 de enero de 2026 la entrada en vigencia del nuevo modelo de fotodetección en la ciudad. Este cambio estructural transforma el sistema de un esquema puramente sancionatorio a uno preventivo y pedagógico, eliminando prácticas polémicas y priorizando la educación vial sobre el recaudo económico.
El cambio de modelo introduce garantías directas para los conductores: se eliminan definitivamente las sanciones por cruzar en semáforo amarillo y los comparendos por bloqueo de intersecciones cuando estos sean ocasionados por la congestión vehicular. «Queremos recordarle a la ciudadanía que en Medellín dimos un paso muy importante… Porque queremos tu vida, no tu plata», declaró Pablo Ruiz, secretario de Movilidad, al explicar el espíritu de la nueva normativa.
Para asegurar que el sistema sea justo, se instaló señalización preventiva visible, demarcación en pavimento y avisos anticipados en todos los puntos de fotodetección, alertando a los conductores para que corrijan su comportamiento antes de cometer la infracción. Además, el modelo refuerza la prevención administrativa: los ciudadanos recibirán alertas de texto, correos y llamadas recordatorias 30, 15, 8 y 1 día antes del vencimiento del SOAT y la Revisión Técnico Mecánica. Esta estrategia ya ha logrado reducir en más de 11.000 las fotodetecciones por documentos vencidos desde su fase piloto en noviembre de 2024.
La administración distrital enfatizó que, para beneficiarse de estas alertas preventivas, es indispensable que los ciudadanos actualicen sus datos de contacto en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) a través del sitio web oficial. Esto garantiza la recepción oportuna de las notificaciones y evita sanciones por desconocimiento.
En términos de gestión pública, el nuevo modelo elimina la intermediación privada. El Distrito asume el control total de los comparendos y el Centro de Control de Tráfico a través de la Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU), una entidad 100% pública con más de 40 años de experiencia. Esta recuperación de la soberanía sobre el sistema representa un incremento del 125% en el ingreso de recursos públicos —aproximadamente 100.006 millones de pesos anuales—, dinero que se reinvertirá exclusivamente en infraestructura vial, modernización semafórica y transporte público.


















