El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, rechazó las declaraciones del mandatario colombiano Gustavo Petro sobre supuestos bombardeos en territorio colombiano y aseguró que esas afirmaciones son falsas.
El pronunciamiento del jefe de Estado ecuatoriano se produjo luego de que Petro mencionara públicamente la posibilidad de ataques o bombardeos relacionados con operaciones militares en la zona fronteriza entre ambos países. Las declaraciones generaron inquietud en el debate político y diplomático, lo que llevó al gobierno ecuatoriano a responder oficialmente.
Noboa afirmó que las acusaciones no corresponden a la realidad y sostuvo que Ecuador no ha realizado bombardeos en territorio colombiano. El mandatario insistió en que las operaciones militares de su país se desarrollan dentro de su propio territorio y en el marco de la estrategia de seguridad contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Las afirmaciones se dan en un contexto regional marcado por el fortalecimiento de las operaciones militares ecuatorianas contra grupos criminales, especialmente en zonas cercanas a la frontera norte con Colombia. En los últimos meses, Ecuador ha intensificado acciones de seguridad debido al aumento de la violencia y la presencia de organizaciones vinculadas al narcotráfico.
El gobierno ecuatoriano ha señalado que su estrategia busca recuperar el control territorial frente a las redes criminales que operan en el país y que utilizan corredores fronterizos para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
La frontera entre Colombia y Ecuador ha sido históricamente una zona sensible desde el punto de vista de seguridad, debido a la presencia de grupos armados ilegales y redes de narcotráfico que se mueven entre ambos territorios. Por esta razón, los gobiernos de ambos países mantienen mecanismos de cooperación militar y policial para enfrentar estas amenazas.
Las declaraciones cruzadas entre Petro y Noboa se producen en medio de ese contexto de seguridad regional y han generado atención en el ámbito diplomático. Hasta el momento, no se han reportado incidentes militares confirmados en territorio colombiano relacionados con las afirmaciones mencionadas.
Las autoridades de ambos países continúan trabajando en mecanismos de cooperación fronteriza para enfrentar el crimen organizado, mientras el episodio refleja las tensiones que pueden surgir en torno a operaciones de seguridad en zonas limítrofes de la región andina.














