El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia confirmó este 27 de febrero de 2026 que la Nueva EPS será transformada en una entidad pública, con el objetivo de sanear su situación financiera y garantizar la continuidad de la atención para sus más de 11 millones de afiliados, anunció el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo durante el Gran Encuentro Nacional de Salud en la Plaza de Bolívar de Bogotá.
Jaramillo afirmó que la Nueva EPS es ya “mayoritariamente del Estado” y que el Gobierno está dispuesto a gestionar nuevos recursos, incluidos préstamos, para pagar las deudas que tiene con los hospitales públicos y prestadores de salud, empezando por las obligaciones pendientes con instituciones que brindan atención en todo el país.
El anuncio se da en un contexto de intervención de la Nueva EPS por parte de las autoridades desde abril de 2024, debido a irregularidades contables y dificultades operativas que afectaron la prestación de servicios médicos y la relación financiera con hospitales y clínicas.
El ministro defendió la estrategia del Gobierno nacional y el modelo preventivo incluido en la reforma del sistema de salud, señalando que el Estado ha cumplido con los recursos girados para los regímenes contributivo y subsidiado y que ahora busca asegurar que esos recursos fluidos se traduzcan en pagos puntuales a los prestadores de servicios.
El compromiso de usar préstamos o nuevos recursos fiscales para cubrir la deuda ha reabierto el debate sobre la sostenibilidad del sistema de salud colombiano, dado el volumen de obligaciones acumuladas que han generado cuestionamientos en hospitales y clínicas sobre la liquidez y flujo de recursos necesarios para la atención.
La reforma del sector, que ha enfrentado dos intentos de aprobación en el Congreso, busca “acabar con el negocio de la salud” y transformar las entidades aseguradoras privadas y sociales en instituciones del Estado con mayor control público sobre los recursos del sistema, según lo expresado por Jaramillo en su intervención.
La decisión de asumir deudas, incluso mediante endeudamiento estatal, se presenta como una medida de emergencia para evitar la interrupción de servicios en un contexto donde la entrega de medicamentos, acceso a especialistas y pago a hospitales han sido señalados como puntos críticos por partes del sector salud y organizaciones sociales.
Este anuncio coloca nuevamente en el centro del debate público la situación financiera de la Nueva EPS y la viabilidad del modelo de salud colombiano, con implicaciones directas para el acceso y la calidad de la atención en todo el territorio nacional.


















