MÁS DERROTADOS QUE VENCEDORES – Crónicas de Gardeazábal

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Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

La jornada de ayer deja más derrotados que vencedores. Mordiendo el polvo quedaron los candidatos de lenguaje agresivo o los adalides de las denuncias contra la corrupción y el mal gobierno. El país dijo ayer que no quiere más pleitos ni extremos; por eso derrotó significativamente a Vicky y a Mottoa, a Polo Polo y a los empuñadores de esas banderas.

Le tocaron la campana a quienes creen que el país se arregla destripando a la izquierda, como Abelardito, o saltando de cuerda en cuerda como Roy. Pero, al mismo tiempo, no se puede negar que el vencedor es el Pacto Histórico de Petro, con su salario mínimo, su rebaja de la gasolina y su populismo. Veinticinco senadores en su cauda son bien representativos para las jornadas, pero apenas son menos de la mitad de los 61 que eligieron los otros.

Eso debe entenderlo Paloma, que a nombre de la línea blanda del uribismo y con gestos de mujer sensata consiguió no solo agrupar a los desamparados del Centro, sino obtener personalmente más votos que las listas dictatoriales del expresidente antioqueño.

Ayer ha pasado entonces de todo un poco, como lo preveíamos. En los próximos cinco días deben sucederse reuniones y decisiones tan fundamentales para abrir o las puertas de la Casa de Nariño o las del infierno de la derrota.

La escogencia de un candidato aglutinador por liberales, conservadores, amigos de Vargas Lleras y los de la U sería lo ideal, si se sobreponen egoísmos y se reparten las ambiciones. La sed de conseguir las esclavizantes OPS no puede volver rupestre el papel histórico que les corresponde a los candidatos.

Con cabeza maquiavélica o con espíritu de generosidad y patriotismo, Cepeda puede morigerar —con una vicepresidenta— el susto que provoca; y Paloma y Claudia armar la causa común para rescatar el sistema de salud y a Ecopetrol, y de paso la dignidad del solio presidencial, expulsar a los robagallinas y retomar el progresismo que Petro fue incapaz de repartirnos en cucharadas.

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