La estrategia «El Centro nos une en Navidad», liderada por la Administración Distrital, logró convocar a más de 1.500 personas en el corazón de Medellín entre el 1 y el 20 de diciembre. Esta iniciativa tuvo como objetivo principal la activación de los barrios y corredores estratégicos de la comuna 10, La Candelaria, mediante una oferta que integró cultura, recreación y recorridos patrimoniales. La programación se extendió por 15 barrios y puntos clave de la ciudad, llevando las tradicionales novenas y actividades artísticas a sectores como San Diego, Corazón de Jesús, El Chagualo, Colón, Bomboná y Las Palmas.
Uno de los componentes más destacados de la agenda fueron los recorridos nocturnos realizados por el paseo La Playa los días 4, 12 y 16 de diciembre. Estas caminatas permitieron a los ciudadanos redescubrir el centro bajo los alumbrados navideños, que este año rindieron homenaje a la riqueza cultural de los corregimientos de Medellín. La experiencia fue guiada por «Candelario», un personaje inspirado en el soldadito de plomo, quien narró la historia de hitos arquitectónicos como el Teatro Pablo Tobón Uribe, el Palacio de Bellas Artes, la Casa Barrientos y el edificio Coltejer.
La Plaza Botero reafirmó su importancia como punto de encuentro y escenario esencial durante la temporada, albergando el cierre de las jornadas con actos simbólicos de luz donde los asistentes encendieron velas como señal de esperanza y unión. Juliana Coral Posada, gerente del Centro y Territorios Estratégicos, señaló que habitar el territorio desde la tradición y la memoria permite que este se transforme y cobre mayor sentido para las familias. La ciudadanía, representada por participantes como Carmen Ocampo Castañeda, valoró la oportunidad de recorrer los sitios históricos en horario nocturno, destacando la seguridad y el valor educativo de la propuesta.
El componente social también jugó un rol fundamental en la programación decembrina. Durante las novenas, que contaron con música en vivo y coros, se llevó a cabo la recolección de aguinaldos destinados a niños y niñas de escasos recursos económicos, fortaleciendo el sentido comunitario y solidario de la celebración. La articulación con el Inder permitió además activar espacios icónicos como el Parque San Antonio, el Parque de las Luces, el Parque Bolívar y el tradicional pasaje Junín, consolidando una oferta diversa para el disfrute de locales y visitantes.















