Un cuerpo sin vida hallado en una zona rural de Antioquia correspondería al auxiliar de vuelo de American Airlines, Eric Fernando Gutiérrez Molina, desaparecido desde el pasado 22 de marzo en Medellín, según confirmó el alcalde de la ciudad, mientras las autoridades avanzan en el proceso de identificación oficial.
El hallazgo se produjo en una quebrada de difícil acceso entre municipios del suroeste antioqueño, lo que ha complicado las labores de recuperación e inspección del cadáver. De acuerdo con reportes preliminares, las características coincidirían con las del tripulante extranjero, aunque se espera confirmación forense para establecer plenamente su identidad.
El caso había generado amplia atención luego de que el auxiliar de vuelo, de 31 años, desapareciera durante una escala laboral en Medellín. El último registro de su paradero lo ubicaba en la madrugada del 22 de marzo, tras salir de un establecimiento nocturno en el sector de El Poblado y posteriormente trasladarse hacia el municipio de Itagüí.
Desde entonces, las autoridades iniciaron una búsqueda intensiva que incluyó análisis de cámaras de seguridad, rastreo de dispositivos móviles y recopilación de testimonios, en coordinación con organismos internacionales debido a la nacionalidad del tripulante.
Una de las principales hipótesis que ha manejado la investigación apunta a un posible caso de hurto mediante el uso de escopolamina, sustancia utilizada por redes criminales para incapacitar a las víctimas. Informes preliminares indican que el auxiliar habría estado con personas que tendrían antecedentes en este tipo de delitos, lo que refuerza esta línea investigativa.
El hallazgo del cuerpo representa un giro en el caso, que inicialmente se manejaba como desaparición, y abre una nueva fase centrada en esclarecer las circunstancias de la muerte, identificar a los responsables y determinar si hubo participación de estructuras criminales.
Las autoridades colombianas continúan las investigaciones en terreno y mantienen coordinación con agencias de Estados Unidos, mientras avanzan los procedimientos judiciales y forenses para confirmar la identidad del cuerpo y reconstruir los hechos que rodearon este caso que ha generado preocupación por la seguridad en contextos de turismo y escalas internacionales.














