El presidente Gustavo Petro volvió a referirse al debate sobre la transparencia electoral en Colombia y cuestionó a la Misión de Observación Electoral (MOE) tras las advertencias de su directora sobre el impacto que pueden tener las narrativas de fraude en la legitimidad del proceso democrático. El mandatario aseguró que, frente a sus inquietudes sobre el sistema electoral y el software utilizado en los comicios, la respuesta que ha recibido ha sido “silencio”.
Las declaraciones se produjeron luego de que la directora de la MOE señalara públicamente que los discursos sobre un posible fraude electoral, sin pruebas concluyentes, pueden debilitar la confianza ciudadana en las elecciones de 2026. La organización, reconocida por su labor de veeduría independiente en procesos electorales, ha insistido en la importancia de respaldar las denuncias con evidencias técnicas y acudir a los canales institucionales correspondientes.
Petro, por su parte, reiteró que existen inquietudes sobre el manejo del software electoral y la necesidad de auditorías profundas que garanticen transparencia absoluta en la transmisión y consolidación de resultados. El jefe de Estado afirmó que ha solicitado claridad sobre estos mecanismos tecnológicos y que sus planteamientos no han sido respondidos de manera satisfactoria.
El mandatario ha insistido en que el debate sobre el sistema electoral no debe interpretarse como un ataque a la democracia, sino como una exigencia de garantías plenas para todas las fuerzas políticas. Según su postura, fortalecer la auditoría y el control del software electoral es una medida preventiva para evitar cuestionamientos posteriores sobre la legitimidad de los resultados.
Desde la MOE, la posición ha sido clara en advertir que los mensajes que sugieren fraude sin soporte técnico pueden generar desconfianza y tensiones innecesarias en el ambiente preelectoral. La organización ha reiterado que Colombia cuenta con un sistema mixto de escrutinio manual y transmisión digital, y que cualquier irregularidad debe denunciarse ante las autoridades competentes.
El intercambio se da en un contexto político marcado por alta polarización y por la cercanía de las elecciones legislativas y consultas interpartidistas previstas para marzo de 2026. En este escenario, la discusión sobre el rol del software electoral y la vigilancia de los procesos ha cobrado protagonismo tanto en el Gobierno como en sectores de oposición.
Analistas en temas electorales han señalado que mantener la confianza en las instituciones es clave para la estabilidad democrática, y que las controversias deben resolverse mediante mecanismos técnicos y jurídicos que eviten trasladar la confrontación al terreno de la incertidumbre ciudadana.
El debate entre el presidente y la MOE pone nuevamente en el centro la discusión sobre transparencia, control tecnológico y narrativa política en Colombia, en un momento crucial para la organización y legitimidad del próximo ciclo electoral.

















