La confirmación del fallecimiento del cantautor Yeison Jiménez en un siniestro aéreo ocurrido en Paipa ha desatado una ola de conmoción que trasciende las fronteras del género popular en Colombia. Desde la tarde de ayer, cuando se conoció la tragedia, diversas figuras de la industria musical nacional e internacional han convertido las plataformas digitales en un memorial colectivo, expresando incredulidad y dolor ante la partida de un artista que, a sus 34 años, se encontraba en el punto más alto de su trayectoria profesional y de proyección artística.
El impacto de la noticia ha golpeado con especial fuerza al círculo más cercano del intérprete de «Aventurero». Luis Alfonso, colega con quien Jiménez había colaborado recientemente, compartió uno de los testimonios más desgarradores de la jornada. Visiblemente afectado, el artista manifestó a través de sus redes que el gremio se encuentra devastado, calificando el momento como una situación de profundo dolor y confusión para todos aquellos que compartieron tarima y proyectos con el caldense.
A este sentimiento se sumaron referentes contemporáneos como Pipe Bueno y Jessi Uribe, quienes destacaron el legado y la calidad humana de Jiménez. Bueno, amigo personal del fallecido, resaltó la contribución invaluable de Yeison a la industria popular colombiana y optó por exaltar la gratitud y los recuerdos compartidos. Por su parte, Uribe publicó un solemne homenaje en blanco y negro, despidiéndolo como un gigante de la música cuya memoria perdurará a través de sus canciones.
La influencia de Yeison Jiménez no se limitaba al ámbito local, como lo evidenció la reacción de la cantante española Natalia Jiménez. La artista, con quien grabó el sencillo «Pedazos» en 2025, lo recordó como un «primo y aliado», evocando los momentos compartidos en México hace apenas unos meses y refiriéndose a él cariñosamente como el «colombiano más mexicano», un apodo que denotaba el respeto que el artista se había ganado en el país azteca.
El luto también ha permeado otros géneros musicales, demostrando el respeto transversal que Jiménez inspiraba. Instituciones de la salsa y el folclor como el Grupo Niche y Herencia de Timbiquí enviaron mensajes de condolencia, reconociendo su disciplina y talento. Desde la agrupación salsera aseguraron que su legado artístico seguirá vivo en cada nota, mientras que el grupo caucano lamentó el inmenso vacío que su ausencia deja en el corazón de la cultura nacional.
Uno de los momentos más tensos y tristes se vivió en el municipio de Marinilla, Antioquia, donde el artista era esperado para cerrar las Fiestas Populares de La Vaca en la Torre. Fue el alcalde Julio César Serna quien debió comunicar la fatalidad a los miles de asistentes que aguardaban su presentación junto a Jorge Celedón y Alci Acosta. El anuncio fue recibido con un silencio sepulcral, en un escenario donde los músicos de la agrupación de Jiménez ya se encontraban listos, enfrentando la dura realidad de la pérdida de su líder.
Las voces de la experiencia, representadas por íconos como Galy Galiano, Arelys Henao, El Charrito Negro y Jhonny Rivera, coincidieron en señalar que Yeison llevó la música popular a otro nivel. Rivera, profundamente conmovido, resumió el sentir general al hablar de un vacío irreparable que se extiende a su esposa, sus hijos y todo su equipo de trabajo. Figuras del pop y el vallenato como Carlos Vives, Fonseca y Fanny Lu también se unieron al duelo, ratificando que Yeison Jiménez se había consolidado como un verdadero embajador de la identidad colombiana ante el mundo.















