Por: William Calderón Zuluaga
El día que la derecha colombiana eligió el suicidio político…
Las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026 en Colombia han dictado una sentencia que trasciende sus fronteras…
¿Pureza ideológica ?
En política, la vanidad de las redes sociales es un espejismo frente a la solidez de las estructuras…. Lo que debía ser una jornada de equilibrio de poderes terminó convertida en el colapso de una estrategia de fragmentación que, bajo la promesa de una «pureza ideológica», entregó el control del Congreso a la izquierda del Pacto Histórico…
Marketing de la indignación y la venta de humo…
La jornada no solo redibujó el mapa del Capitolio, sino que desmanteló la narrativa de quienes pretendieron sustituir el liderazgo orgánico por el marketing de la indignación… Los grandes perdedores de esta cita histórica tienen nombre propio: Abelardo de la Espriella y el grupo de líderes tradicionales que decidieron «comerle el cuento» a su venta de humo.
La caída estruendosa y el responsable gran derrotado de la jornada
El Partido Liberal, el Partido Conservador y Cambio Radical sufrieron una caída estruendosa, convirtiéndose en víctimas directas del sabotaje que De la Espriella orquestó contra las consultas interpartidistas… Al dejarse seducir por una retórica de división y aislamiento, estas colectividades no sólo perdieron su peso histórico, sino que quedaron diezmadas en el legislativo.
El gran derrotado
Abelardo, quien pretendía medir su capital político de cara a una aspiración presidencial, terminó siendo el gran derrotado de la jornada; su intento por debilitar la movilización ciudadana fracasó ante la realidad de las urnas, y el raquítico número de 4 curules obtenido por Salvación Nacional es una cifra insignificante, casi anecdótica, para alguien que aspira a los destinos de la República…
Tierra arrasada
Esta táctica de «tierra arrasada» contra las consultas presidenciales terminó siendo el caballo de Troya de la oposición. El costo de este saboteo ha sido devastador: al invitar a los electores a refugiarse en toldos aparte, lo único que se logró fue atomizar el voto de centroderecha y restarle la masa crítica necesaria para frenar la mayoría absoluta del gobierno…
Cementerio de aspiraciones
Álvaro Uribe el gran triunfador…
Mientras el Pacto Histórico consolidaba 25 curules gracias a su disciplina de bloque, movimientos como Creemos desaparecieron del mapa legislativo al no alcanzar siquiera el umbral, desperdiciando cientos de miles de votos que hoy habrían sido determinantes para el equilibrio democrático del país. En medio de este cementerio de aspiraciones frustradas y figuras icónicas «quemadas», la realidad ha ratificado quién es el único hombre con un poder orgánico y real en Colombia: Álvaro Uribe Vélez. Al final de la jornada, el poder no se demostró en las transmisiones en vivo ni en los eslóganes incendiarios, sino en la capacidad de movilización que el expresidente conserva sobre su base.
Paloma toma vuelo y su nuevo liderazgo
El éxito rotundo de la Gran Consulta por Colombia, donde Paloma Valencia se alzó con más de 3.2 millones de votos, fue la respuesta contundente del electorado al intento de sabotaje de De la Espriella. Esa montaña de votos no solo legitima un nuevo liderazgo, sino que confirma que el uribismo, cuando se mantiene dentro de una estructura coherente, sigue siendo el eje gravitacional de la política colombiana. El panorama para los barones electorales que atendieron la retórica de la división es sombrío…
Vanidad de vanidades
Las urnas no perdonan
Personajes emblemáticos que intentaron bloquear la participación en las consultas para proteger sus propios feudos terminaron fuera del Congreso, evidenciando que el elector ya no acepta directrices de cacicazgos que solo buscan la supervivencia individual. El 8 de marzo de 2026 marca el fin de la ilusión de que se puede construir poder desde la fragmentación. Colombia ha dejado claro que la política sigue siendo un ejercicio de estructuras y lealtades reales, y que aquellos que prefirieron la vanidad del protagonismo solitario por encima de la unidad estratégica, hoy solo tienen para mostrar el vacío de sus escaños y una irrelevancia política que las urnas no perdonaron.














