Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana se estrelló en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, dejando un saldo preliminar de al menos ocho personas muertas y decenas de heridos, varios de ellos en estado crítico, en uno de los accidentes militares más graves registrados recientemente en el país.
De acuerdo con reportes oficiales y autoridades regionales, en la aeronave viajaban más de 125 pasajeros, 112 del Ejército Nacional, dos policías, y 11 de la tripulación que son de la Fuerza Aérea, cuando el avión sufrió una falla poco después de despegar y se precipitó a tierra a pocos kilómetros del aeropuerto.
El gobernador del Putumayo confirmó que al menos ocho personas fallecieron y que 15 heridos permanecen en estado crítico, mientras que decenas más fueron trasladados a centros médicos de la región y otras ciudades debido a la gravedad de sus lesiones.
El presidente Gustavo Petro se pronunció tras la tragedia y confirmó inicialmente la existencia de víctimas mortales, además de decenas de heridos atendidos en hospitales. En un primer reporte oficial se habló de al menos 77 lesionados y varias personas cuyo estado aún estaba por establecer.
El accidente ocurrió durante la maniobra de despegue, lo que ha llevado a que las autoridades concentren la investigación en posibles fallas técnicas o problemas operativos. El comandante de la Fuerza Aérea Colombiana explicó que la aeronave cayó pocos minutos después de iniciar el vuelo, sin que hasta ahora se hayan determinado las causas exactas del siniestro.
Tras el impacto, el avión se incendió, lo que complicó las labores de rescate en una zona de difícil acceso. Equipos de emergencia, junto con militares y habitantes de la región, participaron en la evacuación de los heridos, mientras se activaron puentes aéreos para trasladar a los pacientes más graves a ciudades como Bogotá y Florencia.
El Gobierno nacional activó protocolos de atención a víctimas y acompañamiento a las familias, mientras que organismos de investigación iniciaron el proceso para esclarecer lo ocurrido. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis y han pedido evitar especulaciones mientras avanzan las indagaciones.
El accidente ha generado conmoción nacional y reabre el debate sobre el estado de la flota aérea militar en Colombia, en medio de llamados a modernizar los equipos y fortalecer los protocolos de seguridad para evitar tragedias similares en el futuro.














