La alianza política entre el Partido Alianza Verde y el movimiento En Marcha oficializó este martes 2 de diciembre su decisión de designar al exalcalde de Bogotá y exministro de Trabajo, Luis Eduardo ‘Lucho’ Garzón, como la cabeza de su lista al Senado de la República para las elecciones legislativas de 2026. El anuncio confirma el regreso de uno de los referentes históricos de la centroizquierda colombiana al escenario electoral, esta vez con el objetivo de liderar una bancada que busca consolidarse como una alternativa de centro frente a la polarización política del país.
La conformación de esta lista de coalición responde a una estrategia electoral diseñada para maximizar el umbral de votación y unificar a los sectores moderados que han mantenido una postura de independencia frente al Gobierno Nacional. La elección de Garzón como número uno de la plancha busca enviar un mensaje de experiencia y diálogo social, capitalizando su trayectoria en la administración pública y su capacidad de interlocución con diversos sectores gremiales y sindicales. Según fuentes cercanas a la coalición, el acuerdo incluye la integración de liderazgos regionales de ambas colectividades en los renglones subsiguientes, garantizando representatividad territorial.
Este movimiento político se produce en un momento decisivo del calendario electoral, justo antes del cierre de inscripciones de candidaturas. La unión entre los verdes y el partido liderado por Juan Fernando Cristo pretende recuperar el terreno perdido por el centro en los últimos años y ofrecer al electorado una propuesta legislativa enfocada en la defensa de la descentralización, la implementación de los acuerdos de paz y el control político riguroso. Garzón, quien se había mantenido activo como analista y mediador en conflictos sociales, asume ahora el reto de jalonar los votos necesarios para asegurar una presencia robusta de esta convergencia en el próximo Congreso.
Con la oficialización de su candidatura, se espera que en los próximos días se revele la totalidad de los integrantes de la lista y se presente la agenda programática conjunta. La campaña se centrará en recorrer las principales ciudades capitales y las regiones donde ambas colectividades tienen estructura histórica, bajo la premisa de construir acuerdos fundamentales que permitan superar la crisis institucional y económica. La apuesta de Garzón y la coalición es convertirse en la fuerza dirimente en un Senado que se anticipa fragmentado y determinante para el futuro de la gobernabilidad en Colombia.
















