La senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia, del Centro Democrático, hizo uso de su derecho a réplica este martes 17 de febrero para responder a la alocución del presidente Gustavo Petro sobre la política del salario mínimo y sus implicaciones económicas, en medio del debate generado tras la suspensión provisional por parte del Consejo de Estado del decreto que establecía un incremento significativo para 2026 .
En su intervención, Valencia afirmó que todos los colombianos coinciden en la necesidad de mejores salarios, pero consideró que el enfoque del Gobierno carece de medidas complementarias que aseguren sostenibilidad económica y generación de empleo. Para ello, dijo que habría que bajar drásticamente los impuestos para “no asfixiar a los empresarios” y garantizar que puedan pagar mayores remuneraciones sin cerrar operaciones .
La precandidata argumentó que, según su lectura de la situación, la propuesta gubernamental, incluida en la alocución de Petro, fomentaría un clima adverso para la generación de nuevos empleos y oportunidades laborales. “La receta que nos propone el Gobierno va a terminar destruyendo el empleo y las oportunidades de los colombianos”, sostuvo Valencia, recalcando que altos impuestos y la incertidumbre jurídica desincentivan la inversión extranjera y nacional, factores clave para el crecimiento y la creación de plazas de trabajo .
Valencia añadió que, bajo el esquema actual de cargas tributarias y endeudamiento, la economía colombiana corre el riesgo de estancarse si no se implementan reformas estructurales que fomenten la producción, la inversión y la estabilidad legal para los agentes económicos. La senadora enmarcó sus críticas dentro de su propuesta de políticas públicas orientadas a reducir costos empresariales y fortalecer la seguridad jurídica como pilares para atraer capitales y dinamizar la economía .
La discusión sobre el salario mínimo ha sido una de las principales tensiones entre el Gobierno y sectores de la oposición en los últimos días, en el contexto de las decisiones del Consejo de Estado que afectaron la vigencia temporal del decreto que fijaba un aumento del salario mínimo para 2026. Petro, por su parte, ha defendido la necesidad de elevar los ingresos de los trabajadores y ha planteado un concepto de salario mínimo vital que supere los dos millones de pesos, en función de criterios de productividad y capacidades económicas .
La réplica de Valencia se presenta en plena contienda electoral, donde las políticas económicas y laborales son elementos centrales del debate público, con distintos sectores opinando sobre el equilibrio entre protección al empleo, competitividad empresarial y bienestar de los trabajadores en Colombia.

















