Más de 1.200 habitantes de zonas rurales de Medellín ahora cuentan con acceso seguro a agua potable y sistemas de saneamiento básico gracias a nuevas obras de acueducto y alcantarillado ejecutadas en los corregimientos Santa Elena y San Sebastián de Palmitas. Las intervenciones forman parte del programa Unidos por el Agua, una estrategia que busca fortalecer los acueductos veredales y ampliar el acceso legal a los servicios públicos en áreas rurales del distrito.
El proyecto, desarrollado por el Distrito de Medellín en articulación con Empresas Públicas de Medellín (EPM), incluyó mejoras en redes de distribución, optimización de plantas de tratamiento y la construcción de nuevos tramos de alcantarillado. Estas acciones responden a los desafíos técnicos que enfrenta la prestación del servicio en zonas rurales, donde la ubicación dispersa de las viviendas y las condiciones geográficas dificultan la infraestructura tradicional de servicios públicos.
La inversión total destinada a estas obras alcanzó los 6.947 millones de pesos, beneficiando directamente a 405 viviendas en ambos corregimientos. Con estas intervenciones se fortalecieron sistemas de acueducto existentes y se ampliaron las redes de distribución, lo que permite mejorar la continuidad y calidad del suministro de agua potable, además de garantizar un manejo adecuado de las aguas residuales.
Entre las principales obras se destaca la reposición de redes del acueducto Piedras Blancas, en Santa Elena, intervención que facilitó la conexión de nuevas viviendas al sistema. En San Sebastián de Palmitas, por su parte, se optimizó la planta de tratamiento del acueducto multiveredal Palmitas-La China y se ampliaron redes en las veredas La Frisola y La Volcana, beneficiando a 349 hogares de la zona.
Adicionalmente, se construyó un nuevo tramo de alcantarillado en la centralidad de San Sebastián de Palmitas, el cual fue integrado a la red operada por EPM. Esta infraestructura permitió conectar más viviendas al sistema de saneamiento, mejorando las condiciones sanitarias y reduciendo riesgos ambientales asociados al manejo inadecuado de aguas residuales.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión y Control Territorial, Medellín cuenta actualmente con una infraestructura compuesta por 32 plantas de potabilización de agua, 14 prestadores de servicios y cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales, lo que permite atender a más de 81.000 personas en zonas rurales. Las autoridades destacan que el acompañamiento técnico a los acueductos comunitarios y la expansión de las redes legales de servicio son claves para garantizar mejores condiciones de salud pública, bienestar y protección de las fuentes hídricas en el territorio.
Las obras ejecutadas en Santa Elena y San Sebastián de Palmitas representan un avance en la cobertura de servicios públicos en la ruralidad de Medellín, donde el acceso al agua potable y al saneamiento continúa siendo una prioridad para las autoridades locales y las comunidades.


















