El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó controversia nacional tras asegurar que alias ‘Iván Mordisco’, máximo cabecilla del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, estaría evadiendo su captura mediante presuntos actos de corrupción dentro de la Fuerza Pública.
Según declaraciones difundidas el 4 de abril de 2026, el mandatario afirmó que el líder insurgente “compra los comandantes que deben capturarlo”, lo que le permitiría anticiparse a operaciones militares en su contra. Petro sostuvo además que estas supuestas filtraciones de información incluyen advertencias previas sobre bombardeos, facilitando la huida del cabecilla armado en medio de operativos estratégicos.
Las afirmaciones del jefe de Estado se conocieron a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social X, en el que vinculó la persistencia de ‘Mordisco’ en la clandestinidad con posibles fallas estructurales y actos de corrupción al interior de las instituciones encargadas de su persecución. Sin embargo, el mandatario no presentó pruebas concretas ni identificó a los presuntos responsables dentro de la Fuerza Pública.
El señalamiento se produce luego de recientes operaciones militares en el departamento de Vaupés, donde las Fuerzas Militares abatieron a varios integrantes de las disidencias, pero no lograron capturar al principal objetivo. De acuerdo con información oficial, en ese operativo murieron al menos seis miembros del grupo armado, mientras ‘Iván Mordisco’ logró escapar nuevamente.
El Gobierno ha reiterado que este cabecilla es uno de los criminales más buscados del país, con una recompensa vigente de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita su ubicación. Las autoridades señalan que su estructura mantiene presencia en regiones selváticas como Guaviare, Vaupés y Amazonas, lo que dificulta las labores de inteligencia y captura.
En sus declaraciones, el presidente también vinculó el accionar de ‘Mordisco’ con dinámicas del narcotráfico internacional, asegurando que el dinero proveniente de estas actividades ilícitas le permite influir en autoridades locales y mantener control territorial. Además, cuestionó la eficacia de herramientas como la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el mecanismo de extradición, al considerar que no están generando el impacto esperado en la lucha contra el crimen organizado.
Las afirmaciones han generado reacciones en distintos sectores políticos y de seguridad, debido a la gravedad de las acusaciones y a las implicaciones institucionales que podrían derivarse si se comprueban los hechos. Mientras tanto, la situación de ‘Iván Mordisco’ continúa siendo uno de los principales retos en materia de seguridad para el Estado colombiano.














