El expresidente Álvaro Uribe Vélez instruyó formalmente a la militancia del Centro Democrático para respaldar de manera activa la candidatura presidencial de Paloma Valencia, en una directriz que marca un punto clave en la estrategia electoral de cara a las elecciones de 2026. La decisión fue comunicada a través de un mensaje oficial difundido por la dirección nacional del partido, en el que se establecen lineamientos concretos para fortalecer la campaña en todo el país.
Según el comunicado, el exmandatario planteó cinco acciones específicas dirigidas a consolidar el apoyo político y territorial de la candidata. Entre estas se destacan la difusión de sus propuestas y valores, la creación de comités cívicos, la socialización de la visión económica del partido, el acercamiento a sectores académicos como universidades y la movilización presencial en todos los municipios del país.
La instrucción también enfatiza la necesidad de una participación activa de la militancia más allá de los entornos digitales, promoviendo el contacto directo con los ciudadanos como eje central de la campaña. Esta estrategia busca fortalecer la estructura política del partido en las regiones y ampliar el alcance del mensaje electoral en un escenario de alta competencia.
El respaldo de Uribe se produce en un contexto de reconfiguración del panorama político colombiano, luego de las consultas interpartidistas realizadas el 8 de marzo, en las que Valencia se consolidó como candidata del sector de centroderecha. Su nominación fue resultado de una coalición que la posicionó como una de las principales figuras en la contienda presidencial.
En paralelo, el exjefe de Estado ha planteado la posibilidad de construir alianzas dentro del espectro político afín, incluyendo acercamientos con otras candidaturas de derecha, con el objetivo de consolidar un bloque que compita con mayor fuerza frente a Iván Cepeda, uno de los principales líderes en intención de voto según las mediciones recientes.
El movimiento estratégico del Centro Democrático se da en medio de un escenario electoral marcado por la polarización y la reorganización de fuerzas políticas, en el que la candidatura de Valencia ha ganado visibilidad y respaldo dentro de su sector. Reportes recientes indican que la contienda presidencial se perfila como una disputa directa entre bloques ideológicos, con el uribismo buscando consolidar una alternativa competitiva frente a las candidaturas de izquierda.














