Petro da por superada crisis con Ecuador tras incidente de bomba en la frontera

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El presidente Gustavo Petro dio por superada la crisis diplomática con Ecuador tras el hallazgo de una bomba sin explotar en zona fronteriza, un episodio que elevó la tensión bilateral durante varios días y llevó a Colombia a denunciar inicialmente un presunto bombardeo desde territorio ecuatoriano. La declaración fue hecha el 20 de marzo de 2026, luego de que una comisión técnica binacional inspeccionara el área y concluyera que el incidente será manejado por canales diplomáticos.

Según el reporte de EFE replicado por varios medios, la comisión de Colombia y Ecuador acordó dar por superado el episodio de la bomba hallada en la frontera común, lo que permitió desactivar una controversia que había escalado tras las acusaciones formuladas por Petro a comienzos de semana. El mandatario colombiano señaló que el asunto quedó encauzado entre ambos gobiernos y evitó insistir en una confrontación pública con Quito.

La tensión había aumentado el 17 de marzo, cuando Petro aseguró que Colombia estaba siendo bombardeada desde Ecuador después de que se encontrara un artefacto explosivo en su territorio y se reportara la aparición de 27 cuerpos calcinados en una zona cercana a la frontera. En ese momento, el jefe de Estado sostuvo que ni las fuerzas colombianas ni los grupos armados ilegales del país tenían la capacidad aérea para ejecutar ese tipo de ataque, por lo que apuntó hacia operaciones militares ecuatorianas.

El gobierno de Daniel Noboa rechazó de inmediato esas acusaciones y afirmó que las operaciones militares ecuatorianas se habían realizado exclusivamente dentro de su territorio, como parte de su ofensiva contra estructuras del narcotráfico y grupos armados que operan en la frontera. Quito insistió en que sus acciones estaban dirigidas a campamentos criminales y negó haber bombardeado suelo colombiano.

En medio de la controversia, Petro incluso anunció una nota de protesta diplomática al sostener que se había comprobado que el artefacto pertenecía al Ejército ecuatoriano. Sin embargo, el avance de la verificación técnica binacional y los contactos entre autoridades militares y diplomáticas de ambos países permitieron bajar el tono de la disputa y abrir paso a una salida institucional.

El cierre de la crisis ocurre en un contexto especialmente sensible para la relación bilateral. Colombia y Ecuador ya venían arrastrando fricciones por seguridad fronteriza, narcotráfico y tensiones comerciales, en momentos en que el gobierno de Noboa endurece su estrategia militar contra el crimen organizado y Petro mantiene una visión distinta sobre cómo enfrentar la violencia armada en la región.

Aunque el incidente fue dado por superado oficialmente, el episodio dejó en evidencia la fragilidad de la relación entre Bogotá y Quito y la rapidez con la que un hecho militar en la frontera puede transformarse en una crisis diplomática. Por ahora, ambos gobiernos apuestan por contener el choque y evitar que el caso escale otra vez, mientras persisten los desafíos de seguridad en una de las zonas más inestables de la región andina.

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